La realidad ha demostrado, tras la hegemonía del sistema capitalista (quizá hasta el
affaire ENRON), que el desarrollo de los mercados financieros, tal como se han
estructurado hasta hoy, según un modelo de enriquecimiento asimétrico, toca a su fin.
Estos mercados son, en último término, más que los de bienes (o reales) los
que están consiguiendo y permitiendo a los países conseguir grados de desarrollo.
Podremos estar más o menos de acuerdo con las polaridades de este sistema; pero, nos
guste o no, es el que ha dado los resultados menos malos hasta el momento. Por otra parte,
la maldad de cualquier aspecto, técnica o sistema, no está en los medios, sino en el fin
con los que se utilizan. Las posibilidades de uso colectivo y social de los mercados
financieros están prácticamente al alcance de todos países; el problema estriba en la
falta de preparación de los profesionales para acceder a los mismos.
Los productos y mercados financieros son los medios que se pueden utilizar para
conseguir el desarrollo de muchas zonas, que hoy en día se encuentran en niveles de
subdesarrollo considerables. Difícilmente las grandes corporaciones, los países ricos,
los mercados, van a enfocar sus esfuerzos hacia estas zonas; más fácil es utilizar esos
medios para ponerlos al alcance de todos. Para ello es imprescindible una buena formación
y volcar esos conocimientos para la creación y utilización de los medios financieros con
un fin distinto de la especulación; en definitiva, con un fin social. Todo pasa por
utilizar las mismas armas que a los países más ricos le ha permitido alcanzar esos
niveles de desarrollo.
La concesión de dádivas, más o menos voluminosas, lo que está provocando no es sino
una situación de estancamiento. Por ese motivo, «la solución de futuro» equilibrado en
el sistema financiero pasa por utilizar los medios al alcance de los países más
desarrollados y ponerlos a funcionar en los países menos desarrollados.
Resumen. Este Curso, a lo largo de su desarrollo sistemático, pretende dar a
conocer las finanzas sociales como herramienta imprescindible para el desarrollo
sostenible de los pueblos, así como formar técnicos con suficiente capacidad y
sensibilidad en orden a un mayor desarrollo de los países donde se encuentran. |